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alimentación

La obesidad altera los corazones de los jóvenes

Ya en la juventud, los IMC elevados aumentan la presión arterial y alteran la estructura del corazón, sentando las bases para una futura enfermedad coronaria


¿Puede el aceite de coco, lleno de grasas saturadas, ser bueno para la salud?

En los últimos días se desató una polémica después de que Karin Michels, directora del Instituto para la Prevención y Epidemiología de Tumores de la Universidad de Friburgo y profesora de la Escuela de Salud Pública TH Chan de la Universidad de Harvard, asegurara en una conferencia que el aceite de coco es "uno de los peores alimentos que se puede ingerir", calificándolo incluso de "puro veneno", por la gran cantidad de grasas saturadas que contiene.



Digestiones Pesadas

Corren malos tiempos para comer sentados y con tranquilidad. Lo impide, en muchas ocasiones, el trepidante ritmo de vida que llevamos. Y cuando a las prisas diarias se le añaden unos hábitos alimentarios poco saludables - cada vez más frecuentes-, se originan malas digestiones, dolor de estómago, acidez y otros trastornos digestivos. Si los excesos se prolongan en el tiempo, aumenta el riesgo de aparición o desarrollo de patologías relacionadas con la alimentación, como enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión, obesidad, alteraciones digestivas… Los trastornos digestivos cobran relevancia en épocas como la Navidad, fechas en las que es difícil huir de las comidas copiosas.



Alimentación Equilibrada.

Según expertos en nutrición, la ingesta energética de las tres tomas principales del día debe repartirse de la siguiente manera: en el desayuno, el 20-25% del total; en la comida, el 35-40% y en la cena, 25-30%. Pero este no es precisamente el reparto que hacemos. Datos recientes sobre hábitos de alimentación de la población española confirman que, al igual que el desayuno, para muchas personas la cena queda relegada a un segundo plano. En las cenas es habitual recurrir a un tentempié rápido (embutidos, queso, leche con galletas…) o a platos precocidos (pizza, croquetas, empanadillas, salchichas, etc.), alimentos que ahorran tiempo en la cocina pero que no aportan el mejor perfil nutritivo.



Las Conocidas Croquetas y la alimentación

Las croquetas no son excesivamente energéticas, pero al freírlas su contenido calórico aumenta. Las croquetas y los fritos en general son alimentos presentes en muchos almuerzos, aperitivos y cenas. También son uno de los alimentos preferidos por los más pequeños y su fácil preparación, sobretodo si se compran precocidas, convierte a las croquetas y similares en alimentos habituales en el congelador de algunas familias.