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Esperanza para hepatitis C


Publicado el: 15-01-2018

Un equipo de científicos estadounidenses cultivó por primera vez un virus de hepatitis C en un laboratorio, lo cual podría aumentar la esperanza de que se produzca un medicamento para tratar la enfermedad. La hepatitis C es una enfermedad del hígado que puede ser crónica y a veces mortal, y que afecta al 3% de la población mundial. 

Los investigadores de la Universidad de Rockefeller crearon el virus HCV, que se lleva en la sangre y puede transmitirse por medio de flujos corporales, como el semen. 

Actualmente, la enfermedad se trata con una combinación de dos medicamentos que sólo ha resultado efectiva en el 40% de los pacientes. 

Moléculas 

Como todos los virus, el de la hepatitis C no puede reproducirse por sí mismo, sino que utiliza una célula en el cuerpo. 

Hasta ahora, se desconocen los detalles del ciclo de vida del virus, porque nunca se había podido crearlo en un laboratorio para observarlo. 

Los científicos estadounidenses realizaron dos experimentos separados; en uno, confirmaron que una molécula llamada CD81, que se encuentra en la superficie de las células humanas, juega un papel crucial en el ingreso del virus HCV. 

También descubrieron que las moléculas CD81 que no están adheridas a la célula compiten con las que sí, y por lo tanto bloquean la entrada del HCV a la célula.

Las células que no tenían CD81 eran inmunes a la infección. 

Mal crónico

Según cálculos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 170 millones de personas están infectadas con el virus.

El virus afecta a las personas de distintas formas. Muchos no muestran ningún síntoma, mientras que otros experimentan un gran cansancio y se sienten muy mal. 

Entre los síntomas se incluyen la fatiga, pérdida de peso, nauseas, problemas de concentración, dolores abdominales e ictericia. 

Cerca de una de cada cinco personas logran eliminar la infección naturalmente en menos de seis meses. 

Para el resto, la hepatitis C es una infección crónica que puede durar varias décadas e incluso toda una vida. Puede provocar enfermedades graves del hígado e incluso la muerte.

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