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Apnea de la prematuridad



La apnea es la respiración que se vuelve lenta o se detiene por cualquier causa. La apnea de la prematuridad se refiere a episodios cortos de suspensión de la respiración en bebés nacidos antes de lo debido (prematuros).

La mayoría de los bebés nacidos antes del término y algunos bebés nacidos a término completo tienen algún grado de apnea. 

Hay algunas razones por las cuales los recién nacidos, en particular los que nacieron prematuros, pueden presentar apnea, como:

  • Su cerebro no está completamente desarrollado
  • Los músculos que mantienen las vías respiratorias abiertas están débiles

Otras situaciones de estrés en un bebé prematuro o enfermo pueden empeorar la apnea, como:

  • Anemia
  • Problemas de alimentación
  • Problemas cardíacos o pulmonares
  • Infección
  • Bajos niveles de oxígeno
  • Problemas de temperatura

El patrón de respiración de los recién nacidos no siempre es regular y se puede llamar "respiración periódica". Este patrón es aún más probable en recién nacidos que nacieron antes de tiempo (prematuros).

Este patrón irregular se siente como normal, pero también se piensa que es inmaduro. 

Consiste en episodios cortos (cerca de 3 segundos) de respiración superficial o de suspensión de la respiración (apnea). Estos episodios van seguidos de períodos de respiración normal que duran de 10 a 18 segundos.

Los episodios de apnea que duran más de 20 segundos se consideran serios. El bebé también puede tener:

  • Una disminución en la frecuencia cardíaca, que se denomina bradicardia.
  • Una disminución del nivel de oxígeno (saturación de oxígeno). Esto a veces se llama "desaturación".

La forma de tratar la apnea depende de la causa, de la frecuencia con la cual se detiene la respiración y de la gravedad de dichos episodios. A los bebés que, a excepción de esto, parezcan saludables y presenten pocos episodios por día simplemente se los vigila. Asimismo, se los puede sacudir suavemente durante los episodios cuando se detiene la respiración.

A los bebés que estén bien, pero que experimenten múltiples episodios en los cuales dejan de respirar, se les puede suministrar cafeína. Esto ayuda a estimular la respiración. Algunas veces, el personal de enfermería cambiará la posición del bebé, usará la succión para extraer el líquido o moco de la nariz o la boca, o usará una bolsa y una mascarilla para ayudar con la respiración.

Se puede necesitar un posicionamiento adecuado, un tiempo de alimentación más lento, oxígeno y, en casos extremos, una máquina para respirar (respirador) para ayudar con la respiración.

Algunos bebés que siguen teniendo apnea serán dados de alta del hospital con un monitor de apnea casero, con o sin cafeína, hasta que superen su patrón inmaduro de respiración.

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