Logo de netsaluti



Atresia tricuspídea



Es un tipo de enfermedad del corazón que se presenta al nacer (cardiopatía congénita) en el cual la válvula tricúspide del corazón está ausente o no se ha desarrollado normalmente. El defecto obstruye el flujo de sangre desde la aurícula derecha al ventrículo derecho del corazón. Otras anomalías cardíacas o vasculares se presentan por lo general al mismo tiempo. 

La atresia tricuspídea es una forma poco común de enfermedad cardíaca congénita. Afecta a alrededor de 5 de cada 100,000 nacidos vivos. Una de cada 5 personas con esta afección también padecerá otros problemas del corazón.

Normalmente, la sangre fluye desde el cuerpo hacia la aurícula derecha, luego a través de la válvula tricúspide hasta el ventrículo derecho y luego continúa hasta los pulmones. Si la válvula tricúspide no se abre, la sangre no puede fluir desde la aurícula derecha hacia el ventrículo derecho. Debido al problema con la válvula tricúspide, la sangre finalmente no puede ingresar a los pulmones. Allí es donde tiene que ir para recoger oxígeno (oxigenarse).

En lugar de esto, la sangre pasa a través de un agujero entre la aurícula derecha e izquierda. En la aurícula izquierda, se mezcla con sangre rica en oxígeno que regresa de los pulmones. Esta mezcla de sangre rica en oxígeno y sangre con un nivel deficiente de oxígeno se bombea luego hacia el cuerpo desde el ventrículo izquierdo. Esto ocasiona que el nivel de oxígeno en la sangre sea más bajo de lo normal.

En las personas con atresia tricuspídea, los pulmones reciben sangre ya sea a través de un orificio entre los ventrículos derecho e izquierdo o a través del mantenimiento de un vaso fetal llamado conducto arterial. Este conducto conecta la arteria pulmonar (la arteria que va a los pulmones) a la aorta (principal arteria del cuerpo). Este ya existe cuando un bebé nace, pero se cierra generalmente por sí mismo poco después del nacimiento. 

Los síntomas incluyen:

  • Coloración azulada de la piel (cianosis) debido a los niveles bajos de oxígeno en la sangre
  • Respiración rápida
  • Fatiga
  • Crecimiento deficiente
  • Dificultad para respirar 

Una vez que se haga el diagnóstico, el bebé con frecuencia será llevado a la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN). Se puede utilizar un medicamento llamado prostaglandina E1 para mantener el conducto arterial abierto, de manera que la sangre pueda circular hacia los pulmones.

Esta afección siempre requiere cirugía. Si el corazón es incapaz de bombear suficiente sangre hacia los pulmones y el resto del cuerpo, la primera cirugía casi siempre se da dentro de los primeros días de vida. En este procedimiento, se introduce una derivación o comunicación artificial para mantener el flujo de sangre hacia los pulmones. En algunos casos, esta primera cirugía no es necesaria.

En alianza con medlineplus