Logo de netsaluti

La Cardiología es la parte de la Medicina que se ocupa del aparato circulatorio. Su finalidad básica es el estudio, diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades cardiovasculares.

El cardiólogo es el profesional de la Medicina con preparación específica para asistir a pacientes con problemas cardiovasculares, ya sea como clínico, ya sea como técnico especializado en procedimientos diagnósticos y terapéuticos.

Disciplinas que se desarrollan en el ámbito de la cardiología.
Al igual que otras ramas de la medicina, la cardiología es una de las que más ha evolucionado en las últimas décadas, fundamentalmente de la mano de importantes avances tecnológicos en los campos de la electrónica y la medicina nuclear, entre otros. Es una de las más importantes en los últimos años, ya que a base de esta el ser humano ha obtenido más información sobre cómo cuidarse. El corazon a su vez siendo este parte del sistema sanguineo del hombre tiene las caracteristicas especiales de bombear sangre a todo el cuerpo.

Cardiología Clínica.
La cardiología clínica sigue siendo el pilar básico de la especialidad. El gran desarrollo de las técnicas diagnósticas hace más necesario recalcar su importancia, porque la decisión final del cardiólogo debe ser consecuencia de la integración de toda la información recibida a través tanto de la clínica como de las técnicas diagnósticas.
La gran incidencia de los problemas cardiovasculares implica la participación del cardiólogo en múltiples aspectos de la asistencia clínica.

- Asistencia urgente e intensiva (Unidad coronaria o de cuidados intensivos cardiológicos) La asistencia al enfermo cardíaco o coronario agudo constituye uno de los pilares fundamentales de la especialidad, ya que de ella depende buena parte de su eficacia terapéutica. Requiere gran experiencia y capacidad técnica y una buena integración de todos los recursos de la cardiología actual. De ahí la importancia de la participación del cardiólogo en la organización y funcionamiento de los servicios de urgencias tanto prehospitalarios (ambulancias o unidades móviles) como hospitalarios.
En los servicios de urgencia de los hospitales, el cardiólogo debe actuar de consultor. Se hará cargo de la asistencia en las unidades coronarias, que deben estar integradas en el servicio de cardiología. En hospitales no considerados de máximo nivel (comarcales), la asistencia puede tener lugar en áreas de cuidados intensivos generales. En cualquier caso, el equipo de cardiología, que con posterioridad va a hacerse cargo del paciente, debe asumir la responsabilidad última de la asistencia con el fin de evitar su fragmentación.

- Medicina hospitalaria (no intensiva)
En la sala de hospitalización, el cardiólogo continúa la asistencia del enfermo coronario agudo o atiende cardiópatas con problemas agudos que no requieren vigilancia intensiva o en situación crónica que van a someterse a procesos diagnósticos complejos (especialmente los invasivos) o a procesos terapéuticos.

- Medicina ambulatoria, seguimiento a largo plazo y rehabilitación
La mayoría de las enfermedades cardíacas son crónicas y constituyen un contingente importante de la demanda asistencial ambulatoria. El cardiólogo puede solucionar gran parte de los problemas que presentan los enfermos ambulatorios, así como controlar la evolución y la terapéutica, sin necesidad de remitirlos al hospital, si dispone de los medios de diagnóstico no invasivo necesarios y trabaja en estrecha relación con el hospital de referencia. Por otra parte, el contacto más inmediato con la población facilita su participación en las labores de prevención y educación comunitaria.

- El cuidado pre y postoperatorio del enfermo quirúrgico
El cardiólogo actúa de consultor de sus colegas cirujanos, con los que colabora estrechamente.

- Cardiología pediátrica
El cardiólogo con formación especial en cardiología pediátrica tiene su campo de acción en hospitales con unidades de cardiología pediátrica.